en el enroque

 

Los peones son un factor importante en la defensa del rey, particularmente los que ocupan posiciones inmediatas, ya sea del enroque largo o del enroque corto. 

La práctica ha demostrado que la posición inicial de los peones puede potencialmente evitar todo espóntaneo acercamiento de las piezas del rival a las casillas e7, f7, g7 y h7.

 

 

El atacante ha de contar con que sus piezas y peones situados delante pueden ser capturados por las negras, y a menudo se ve en la necesidad de sacrificar una pieza y un peón en la sexta fila. Con todo, el sacrificio no siempre queda justificado, con lo que una buena defensa asegura el éxito para las negras.

Uno de los relativos defectos para esta estructura de peones es, a veces, la inmediata amenaza de mate por parte de las piezas del adversario en la octava fila.

Sin embargo, en los casos de ajedrecistas faltos de experiencia, ellos se apresuran en mover  h6 ( ó h3 según corresponda ) para dejar una casilla de escape al rey en caso de un ataque en la octava fila. Con esto disminuyen la efectividad de la barrera de peones sin ningún motivo que les obligue a ello. Cuando esto sucede llegamos a la siguiente posición:

 

 

 

La práctica del ajedrez y los trabajos de sus teóricos han demostrado que, entre los diversos aspectos de debilitamiento de la posición del enroque, el movimiento h6 de las negras es relativamente admisible; no obstante lo cual tiene defectos considerables porque en la sexta fila este peón pude ser objeto de ataque; la posibilidad de sacrificar una pieza por él es con frecuencia motivo de combinaciones. Por último, es necesario decir que el peón de h6, crea las condiciones favorables para un avance de los peones blancos de las columnas g y h. En la casilla de g5 los peones blancos y negros entran en contacto, y el bando que debilita su posición con h6 se somete al peligro que conlleva la columna abierta de h.

Otra estructura de peones que surge tras el fianchetto de rey es la siguiente:

 

La jugada g6 ha creado varias debilidades en las casillas f6, g6 y h6, que son inmediatas al rey , y en las diagonales negras, esto puede ser aprovechado por el adversario para efectuar un ataque arrollador. Sin embargo, si en la casilla g7 estuviera situado el alfil negro todas estas debilidades estarían compensadas.

Para este caso las blancas pueden avanzar sus peones y generar cambios como: h5xg6 ó f5xg6 abriendo la columna.

A menudo ocurre que el peón avanzado es el f, con lo cual llegamos a la siguiente estructura.

Aquí el debilitamiento también puede facilitar la ofensiva de peones. Y la diagonal abierta a2 - g8 deja vulnerable al rey; por ella pueden actuar la dama y alfil blancos. La casilla e6 es el objeto de asalto de las piezas del adversario.

Comúnmente resulta aún más difícil de defender la siguiente posición:

 Aquí el bloque de peones de las negras esta seriamente debilitado por los huecos e6 y g6. Se llama hueco a la casilla que no puede ser defendida por los peones; y así las piezas del rival las toman por asalto y se situán en ellos.

Veamos más ejemplos relativos al debilitamiento de la estructura de peones del enroque a consecuencia de haberse tomado una pieza o un peón.

Si las negras no logran compensar este debilitamiento con una ventaja material, una operación activa en la columna, etcétera,entonces la defensa puede ser bastante difícil. Los peones doblados y aislados son inconvenientes, incluso en la fase final de la partida. Esto conviene no olvidarlo, pues uno de los aspectos de la defensa es el paso a dicha fase mediante el cambio de piezas y peones. Veamos otra posición peor que la antecedente.

 Aquí la mala situación es aún más grave debido a la apertura de la importante diagonal a1 - h8 y al nulo valor del peón h6 en el final de la partida.

Indudablemente no todo peón doblado es desventajoso y peligroso para el que se defiende. Veamos los siguientes ejemplos:

                                                              

Estos peones pueden, en ciertos casos servir de sólida defensa al rey.

ejercicios

 Posición de Estudio

Blancas Ganan

Spielman - Genlinger

Viena, 1929. 

Chigorin - Lebediev

Moscú, 1901. 

     

 Strandstrem - Miroschnichenko

Saratov, 1949.

Neshmetdinov - Estrin

Bakú, 1951. 

Riumin - Budo

Moscú, 1931.

     

Resumen

 

Tomando en consideración los ejemplos y los ejercicios, podemos llegar a las siguientes conclusiones:

 

  • Todo infundado movimiento de un peón que defiende al rey ocasiona diversos quebrantamientos y facilita al adversario la iniciación del ataque.

 

  • Todo cambio desventajoso, relacionado con el doblaje o aislamiento de peones, suele ser la causa de un catastrófico quebrantamiento de la posición del rey.

 

  • Es importante recordar que las casillas no dominadas por los peones pueden ser ocupadas por las piezas del adversario; esta última circunstancia entorpece la defensa y, a veces, la hace imposible.