Ataques al rey en el centro

 

El rey en el centro no suele estar seguro. Conforme avanza la partida, conviene ponerlo en seguridad mediante el enroque y no hacerlo durante mucho tiempo es riesgoso.

Es bien sabido que conviene poner el rey en seguridad lo antes posible. Pero en la partida de ajedrez ya desde el comienzo se plantea una lucha para conseguir diversos objetivos, y la principal dificultad es valorar cual merece prioridad. En la apertura se busca el rápido desarrollo, el dominio del centro, la obtención de buenas casillas para las piezas, sin olvidar la necesaria atención al equilibrio material. Por ello a veces la seguridad del rey pasa a un segundo plano, en la creencia de que, mientras su posición sea segura, se puede retrasar el enroque por unas jugadas a fin de atender a otros objetivos. Esta estrategia es muchas veces correcta, pero el problema ocurre cuando se sobrepasan los límites en virtud de una falsa valoración de la posición y el rey permanece en el centro más tiempo del debido.

La explotación de la situación del rey adversario en el centro pasa casi siempre por la apertura de líneas en dicho sector, especialmente columnas. Para lograrlo a veces basta con rupturas de peones, pero en otras ocasiones hacen falta incluso sacrificios de material. En la partida modelo que estudiaremos a continuación, las negras quedan con su rey en el centro y a medida que las blancas van consiguiendo abrir líneas en él, su situación se vuelve más peligrosa. Las blancas explotan este factor de manera enérgica, sin dar tiempo a que el adversario organice su defensa y pueda poner su rey en seguridad.

Para evitar este tipo de ataque debemos seguir los conceptos fundamentales de las aperturas que consisten en:

  • Centro fuerte y estable
  • Desarrollar primero las piezas menores ( alfiles y caballos) hacia las casillas centrales porque desde ahí disponen de mayor maniobrabilidad.
  • Con respecto al desarrollo, este debe ser armónico, lo que significa que al poner una pieza en juego esta no estorbe el desarrollo de sus piezas compañeras.
  • No mover una pieza dos o más veces a menos que sea estrictamente necesario.

Para comprender mejor este tema veremos ejemplos prácticos para que cuando tengas oportunidad de atacar a un rey en el centro lo hagas de manera exitosa.

 

A continuación William Steinitz nos muestra como explotar la debilidad de tener al rey en el centro.


ejercicios: juegan las blancas

 Spassky - Rashkovsky

Moscú, 1973.

 Shiyanovsky - Lipnitsky

Kiev, 1952.

 Kirov - Padevsky

Sofía, 1972.

     

 Najdorf - Rossetto

Buenos Aires, 1973.

 Lundin - Momo

Leipzig, 1960.

 Zaitzev - Savon

Moscú, 1969.

     

 Newspaper Readers - Krupsky

Gomel, 1970.

Klovan - Dementiev

Vilna 1972.

 Kupreichik - Lutikov

Sochi, 1974.

     

 Vaganian - Botterill

Hastings 1974/75.

 Urzica - Ghinda

Bucarest, 1975.

 Boleslavsky - Flohr

Moscú, 1950 (variante)